CARACAS.- Llaman para datearse, y también para amenazar.
Son los comisarios venezolanos…
Sí, los comisarios en plural porque las excepciones en este renglón son contadas.
Superfijo ha sabido de fuentes que los comisarios se han convertido en verdaderos terroristas para amedrentar a jinetes y entrenadores.
“Te tenemos pillado”, suelen decir cuando se trata de profesionales que están en tela de juicio y no son investigados públicamente, pero si coaccionados de forma privada
No tienen el rigor para proceder públicamente, nos imaginamos por los intereses que representan, pero sí lo hacen con premeditación, con complicidad de la nocturnidad, dirían algunos políticos nuestros.
“No te resbale, que te metemos 6 meses”, son otra de las amenazas telefónicas.
Una institución que debe guardar las distancias y el aplomo en el trato con los profesionales, muchos de ellos se dedican a ejercer sus funciones de manera privada, con el teléfono desde donde destapan su arrogancia.
Claro, con ello matan dos pájaros de un tiro: cuidan sus intereses que les impide proceder de forma vertical y pública, y a la vez, meten al fogón a entrenadores y jinetes para que anden derechos y su imagen pública no sea cuestionada, y por ende, las de ellos.
Es habitual que entrenadores y jinetes les ofendan porque perdieron credibilidad, respeto, altura, y sobre todo, autoridad, para impartirla con equilibrio y rigor




No pongo en duda la noticia aquí denunciada, ya que los comisarios, son personas ligadas al medio y por consiguiente, amantes a las apuestas en las carreras de caballos.
.- A nadie le gusta que vallan en contra de sus intereses y en este caso en particular en contra del bolsillo de estos “seudos” personajes.
.- Al igual que en la política y sin querer entrar en ella, a veces nos envuelve y nos deja el sabor amargo de la derrota en contra de nuestros intereses.